EP002. Quien es Amy Conny Barrett?

EP002. Quien es Amy Conny Barrett?

Amy Coney Barrett es la nueva jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos. Como profesora y jueza de apelaciones ha defendido el originalismo constitucional y la causa provida

Edgar Beltran

ARTICULO ORIGINAL

La muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg, ícono progresista por su defensa de los derechos de la mujer, desató una tormenta política en Estados Unidos a pocas semanas de las elecciones. 29 veces ha muerto o se ha retirado un juez de la Corte Suprema en año electoral y las 29 veces el presidente ha nominado un sustituto. El presidente Donald Trump no fue la excepción. El 26 de septiembre nominó a Amy Coney Barrett, jueza de la Corte de Apelaciones del séptimo circuito de los Estados Unidos.

Después de un mes de duras discusiones y de un proceso de audiencias en el Senado altamente politizado, el lunes 26 de octubre, este le dio el visto bueno en un voto casi plenamente partidista, 52-48. La senadora Susan Collins (R-ME) fue la única republicana en votar en contra, y ningún demócrata votó a favor.

¿Quién es Amy Coney Barrett y qué podemos esperar de ella como nueva juez de la Corte Suprema?

Vida personal

Barrett nació en Nueva Orleáns. Es la hija mayor de una familia católica de siete hijos. Al graduarse del colegio, estudió en la Universidad de Notre Dame y se graduó summa cum laude de su escuela de derecho. Luego trabajó como asistente legal del histórico juez de la Corte Suprema, Antonin Scalia. Desde entonces, Barrett ha estado comprometida con el originalismo, la escuela de interpretación de la Constitución de Estados Unidos según la cual el texto debe interpretarse en función a su sentido e intención original.

Después de trabajar con el juez Scalia, se casó con Jesse Barrett, con quien tiene siete hijos, de los cuales dos son haitianos adoptados y el menor tiene Síndrome de Down. Después de su matrimonio, trabajó en el sector privado antes de volver a la escuela de derecho de Notre Dame, ahora como profesora, a partir del 2002.

La nominación de 2017

El presidente Trump nominó a la entonces profesora Coney Barrett para la Corte de Apelaciones del 7mo Distrito en 2017. Todos sus colegas en Notre Dame, muchos liberales, apoyaron su nominación. Por su parte, las senadoras Dianne Feinstein y Mazie Hirono cuestionaron un artículo escrito por Barrett en 1998.

En este, Barrett alegaba que los jueces católicos deberían poder ejercer la objeción de conciencia ante casos de pena capital. No abogaba porque los jueces impusieran su visión personal y se negasen a recomendar una pena de muerte, pero sí a que pudieran no tomar dichos casos. Por esta razón, Feinstein le dijo «usted tiene una larga historia de creer que sus creencias religiosas deben prevalecer (…) el dogma vive a gritos dentro de usted» [traducción propia].

Esto convirtió a Barrett en un ícono conservador instantáneo y la frase the dogma lives loudly within you se volvió viral y se plasmó en franelas, stickers y jarras. Apenas dos semanas después de su confirmación a la Corte de Apelaciones, el presidente Trump la agregó a su lista de potenciales nominaciones a juez de la Corte Suprema.

La filosofía judicial de Amy Coney Barrett

Barrett es una comprometida originalista y textualista, como su mentor Scalia. El textualismo interpreta la ley en su significado llano; el originalismo es la versión constitucional del textualismo. El término originalismo surgió en los años 80 para describir una filosofía judicial basada en la interpretación del texto de la Constitución y en las intenciones de los Padres Fundadores. Los originalistas afirman que la legislación, en vez de la reinterpretación de la Constitución, es la mejor forma de ejecutar cambios sociales.

Barrett la definió en sus audiencias ante el Senado, «esto significa que interpreto la constitución como ley, interpreto su texto como texto y entiendo que tiene el sentido que tenía en el momento que fue ratificada (…) esto significa que no cambia en el tiempo. Y no es mi deber actualizarla o infundir mi visión política sobre ella» [traducción propia].

Su fe católica

Barrett sería la sexta católica de la actual Corte Suprema, junto con los jueces Roberts, Thomas, Alito, Kavanaugh y la jueza Sotomayor.

Barrett y su esposo participan en un movimiento católico carismático llamado People of Praise. Algunos medios han puesto la lupa sobre el movimiento por sus posturas conservadoras respecto al matrimonio. En el grupo, los líderes masculinos son llamados heads (cabezas) y las mujeres, handmaids (siervas), en ambos casos, referencias al Nuevo Testamento.

Esta casualidad llevó a Newsweek a publicar falsamente que Margaret Atwood había basado su libro The Handmaid’s Tale en el grupo People of Praise. Dicha nota fue reproducida por Reuters y otros medios. Desde entonces, Newsweek se retractó y modificó el artículo. Sin embargo, este sigue con el mismo inicio: «Amy Coney Barrett (…) está afiliada al tipo de grupo religioso cristiano que sirvió como inspiración para la novela distópica de Margaret Atwood, The Handmaid’s Tale» [traducción propia].

Sus padres fueron de los primeros miembros del grupo, muy cercanos a su fundador, Kevin Ranaghan, quien abrió el grupo en 1971 con 29 miembros. Aunque la mayoría de sus integrantes son católicos, el grupo es oficialmente ecuménico, lo cual significa que también hay miembros de otras denominaciones cristianas.

Los próximos casos de la Corte Suprema

Tanto sus textos académicos como sus decisiones judiciales dan a entender que Amy Coney Barrett es sólidamente conservadora. Ya sea como jueza o como profesora se ha posicionado en contra del aborto, de grandes restricciones al derecho a poseer armas y se mostró escéptica ante la constitucionalidad del Obamacare.

Por ejemplo, en 2018, disintió en un caso relacionado con dos leyes de Indiana. Una prohibía los abortos basado en el sexo o alguna discapacidad del feto y otra que requería a los proveedores de abortos cremar o enterrar sus restos. Tanto en sus audiencias de 2017 como de 2020 Barrett dijo que seguiría los precedentes de la Corte Suprema en este asunto.

Por otra parte, en un artículo de 2017 criticó al juez Roberts por unirse al ala liberal de la Corte en una decisión que declaró que al Affordable Care Act, que da paso al Obamacare, era constitucional. Allí dijo que «el Juez Roberts empujó al Affordable Care Act más allá de su significado plausible para salvarlo» [traducción propia]. Esto es clave, ya que el 10 de noviembre la Corte recibirá un caso sobre la constitucionalidad del Obamacare.

También, en otro disenso de 2019, Barrett dijo que habría limitado el alcance de una ley federal que prohibía la tenencia de armas a personas culpables de crímenes menores no violentos.

En inmigración, Barrett tiene un récord mixto. Por una parte, ayudó a mantener una de las políticas de migración más importantes de Trump. El Gobierno aumentó la dificultad para comprobar que los migrantes no se convertirían en una carga pública, incluso aunque no hayan hecho uso de asistencia pública previamente.

Por otra parte, decidió en contra de la administración Trump cuando intentó terminar con una política que permitía a los jueces migratorios cerrar casos de deportación indefinidamente en casos que el migrante sea elegible y aplique a otros beneficios.

Los apenas tres años de Barrett como jueza de apelaciones dificultan predecir con certeza cómo decidirá en la Corte Suprema. Lo que sí parece claro es que el ala conservadora tendrá un voto más sólido que el de Roberts y Kavanaugh.

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